El gasto de capital en centros de datos alcanzará los $1.7 billones para 2030 debido al auge de la IA
El auge de la IA impulsa un gasto masivo en centros de datos, proyectado en $1.7 billones para 2030, transformando la infraestructura global.
El auge de la inteligencia artificial (IA) impulsará un aumento sin precedentes en el gasto de capital (capex) en centros de datos, con inversiones globales proyectadas para alcanzar la asombrosa cifra de $1.7 billones para 2030. Este compromiso financiero masivo es una consecuencia directa de la creciente demanda de capacidades de procesamiento de IA en varios sectores. Los principales impulsores incluyen a los operadores de hiperescala que expanden significativamente su infraestructura para soportar modelos de lenguaje grandes (LLM) y otras aplicaciones avanzadas de IA, las empresas que integran la IA en sus operaciones principales para la automatización y el análisis, y el rápido crecimiento de la computación de borde (edge computing), que acerca el procesamiento de IA a las fuentes de datos para reducir la latencia y mejorar la eficiencia.
Un informe reciente de Synergy Research Group subraya que, si bien una parte sustancial de este gasto provendrá de gigantes tecnológicos como Amazon, Google, Microsoft y Meta, también se espera que las empresas contribuyan considerablemente a medida que aceleren su adopción de soluciones de IA. Un factor crítico que eleva los costos es el cambio hacia hardware más potente y optimizado para IA. Esto incluye componentes especializados como unidades de procesamiento gráfico (GPU), matrices de puertas programables en campo (FPGA) y aceleradores de IA personalizados, que son inherentemente más caros que las unidades de procesamiento central (CPU) tradicionales y exigen sistemas de enfriamiento sofisticados y un mayor consumo de energía. Este cambio no es simplemente una mejora, sino una reestructuración fundamental del diseño de los centros de datos.
Más allá del hardware, la demanda de nuevas instalaciones de centros de datos, más grandes y energéticamente eficientes, está aumentando. Se asignará un capital significativo a la adquisición de terrenos, la construcción de edificios avanzados, la mejora de las redes eléctricas y la implementación de tecnologías de enfriamiento de vanguardia, incluidas las soluciones de enfriamiento líquido. Desafíos como asegurar la disponibilidad de energía, mantener la estabilidad de la red y mitigar el impacto ambiental de estas operaciones intensivas en energía se están convirtiendo en preocupaciones primordiales para inversores y operadores. Además, el talento especializado requerido para diseñar, construir y mantener estos centros de datos de próxima generación también contribuirá significativamente al gasto general. Esta tendencia significa una transformación fundamental de la economía de los centros de datos, reposicionando la IA como un motor económico principal que está redefiniendo la infraestructura digital global.